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Estrategias de reducción de costes en la agricultura gallega: 
una vía para avanzar en el desarrollo rural. (1ª parte)

1. Introducción
2. Maximización Del Uso De Recursos Internos: Una Estrategia De Reducción De Costes Monetarios

3. Estudio De Caso
4. Referencias Bibliográficas

 
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1. INTRODUCCIÓN

Desde nuestro punto de vista se puede hablar de un significativo fracaso de la Revolución Verde en lo que se refiere al proceso de intensificación, especialización e industrialización de la agricultura gallega. La justificación de este fracaso es triple: en términos económicos, la productividad y la renta agraria se han comportado de forma errática sin alcanzar resultados meritorios; en términos sociales, ha sido imposible fijar población en el ámbito rural ligada a actividades económicas rurales durante las últimas décadas; en términos ambientales, la conservación del medio ambiente nunca formó parte de los objetivos de esta Revolución.

Es por todo ello que en Galicia, como en muchas otras partes del mundo, asistimos a la quiebra técnica y económica del modelo agrario industrializador derivado de la Revolución Verde. De esta situación se deriva la necesidad de repensar el tipo de estructuración de los sistemas agroalimentarios.

No pretendemos en este trabajo desdeñar la contribución de la tecnología, de la ciencia y la técnica derivada de la misma, pero sí nos ubicamos lejos de los que creen a ciegas en los procesos tecnológicos como la única solución a nuestros problemas. Queremos ser prudentes, no comprometer opciones futuras, y creemos en la posibilidad de crear sistemas agrarios fundamentados en los recursos localmente disponibles, con la participación activa de los agentes locales, que eviten la excesiva concentración del poder en el sector agroalimentario. Creemos que es posible diseñar sistemas productivos que, aprovechando la capacidad de renovación de los procesos ecológicos, obtengan resultados productivos al menos tan meritorios como los de la agricultura industrializada sin provocar daños ambientales globales. En la definición de los nuevos sistemas agrarios jugará un papel importante, cuando exista esa posibilidad, el diverso conocimiento que poseen los productores locales.

En este sentido, desde la década de los ochenta, la Agroecología ha presentado importantes resultados en lo que se refiere al proceso de definición teórica y de evaluación de experiencias. A través de la participación, se definen estrategias de apropiación de los recursos que garantizan la idoneidad ambiental, la compatibilidad cultural y su viabilidad económica. Ciertamente, existen experiencias que han permitido generar rentas donde antes no existían, incrementar el valor añadido de los productos finales, poner en marcha sistemas de intercambio al margen de los mercados convencionales, reducir el uso de insumos químico industriales hasta su eliminación completa, etc. Las experiencias agroecológicas recogidas en los números de Agroecología y Desarrollo y de la Revista Biodiversidad, son ejemplos significativos de ello.

2. MAXIMIZACIÓN DEL USO DE RECURSOS INTERNOS: UNA ESTRATEGIA DE REDUCCIÓN DE COSTES MONETARIOS

Nuestro empeño, en este trabajo, consiste básicamente en presentar algunos rasgos genéricos de lo que llamamos estrategias de reducción de costes monetarios mediante la maximización del uso de recursos internos (MURI) y en medir su impacto social y económico en un contexto determinado que se define en el estudio de caso. Esta estrategia permite avanzar en tres niveles:

1.- En el nivel de integración ambiental-local, ya que la substitución de insumos y procesos industriales por insumos y procesos naturales localmente disponibles reducirá de forma significativa las externalidades ambientales generadas por la agricultura moderna.

2.- En el nivel económico permitirá incrementar la renta final disponible de los agricultores / productores. La substitución de insumos y procesos industriales caros por insumos y procesos naturales relativamente baratos, pues su apropiación requiere tan solo de recursos localmente disponibles, trabajo y conocimientos, mejorará los resultados monetarios de las unidades productivas. El caso de nuevos canales locales de comercialización, sin intermediarios, es un buen ejemplo.

3.- En el nivel de control sobre las condiciones de reproducción de las unidades productivas. Al no existir compañías multinacionales que controlen los insumos y procesos naturales derivados de la energía solar, principal recurso interno gratuito de las unidades productivas, aumentará su autonomía o auto-dependencia “poseyendo” capacidad para organizar los procesos en función de las necesidades locales y no de terceros y ajenos intereses.

En el siguiente cuadro aparecen sintetizadas algunas de las diferencias más significativas entre la agricultura moderna y una agricultura que mediante una estrategia de reducción de costes monetarios potencie la maximización del uso de recursos internos. Es posible distinguir en esta estrategia argumentos de tipo económico, ecológico y social que la diferencian de una estrategia productiva de la agricultura moderna resultado del modo de producción capitalista defendido por la Revolución Verde.

Cuadro 1. Agricultura moderna versus Agricultura MURI

 

Agricultura Moderna

Agricultura MURI

COMPONENTES ECOLÓGICAS

Se movilizan nuevos recursos a través de los mercados para mantener e incrementar los niveles de renta

Para incrementar o mantener los niveles de ingresos se desarrollan recursos ya disponibles y que puedan ser controlados por el propio agricultor

 

El uso de los recursos es muy rígido

Uso de recursos múltiple y flexible

 

Incrementos de escala continuados, a menudo abruptos y desproporcionados muy dependientes de recursos externos

Desarrollo paso a paso y de naturaleza proporcional construido principalmente a partir de recursos disponibles.

COMPONENTES ECONÓMICAS

Bajo nivel de excedente por unidad de producto acabado

Alto nivel relativo de excedente por unidad de producto acabado

 

Los precios agrarios están fijados y dados

Los precios agrarios podrían ser objeto de cambios y los mercados son construidos activamente

 

Necesita de una base de recursos relativamente grande para generar un nivel de ingresos aceptable

Precisa de una base de recursos relativamente pequeña para generar un nivel de ingresos aceptable

 

Alto grado de especialización

Tendencia hacia una estructura empresarial diversificada

 

Alta dependencia de la disponibilidad de nuevas tecnologías

Innovación local

COMPONENTES SOCIALES

Nuevas inversiones según la técnica do proyectos turn-key

Desarrollo y cambios paso a paso, learning by doing

 

La trayectoria técnica e las relaciones con instituciones son dominantes

Redes de trabajo centralizadas y locales

 

El trabajo es substituido por nuevos insumos y tecnologías

Bajo nivel de inputs externos y bajos costes de financiación

 

La explotación está desconectada del ecosistema y sociedad locales

La explotación está explícitamente (re)conectada al ecosistema local y a la sociedad

Fuente: Elaborado a partir de Renting, H. y Van der Ploeg (2000)

Esta estrategia por lo tanto exige modificaciones importantes en los sistemas que actualmente están basados en la estandarización y la artificialización y que gastan importantes sumas en insumos externos a la unidad productiva y en productos químicos de síntesis para la lucha contra enfermedades y plagas de los cultivos y animales. La producción de cultivos es un sistema complejo donde se mezclan recursos internos procedentes de la propia unidad productiva de carácter renovable y recursos externos normalmente no renovables. En la figura 2 aparece una relación de estos recursos disponibles en la explotación. Una agricultura que defiende un elevado usos de recursos internos busca optimizar, desde una perspectiva agronómica, las interacciones ecológicas entre las componentes de las comunidades de cultivos, sustituyendo los altos inputs externos por el manejo de estas interacciones y procesos ecológicos (Gliessman, 1987).

Cuadro 2. Recuros internos y externos de la explotación agrícola

RECURSOS

INTERNOS

EXTERNOS

Luz

Solar

Artificial

Agua

De la lluvia y de sistemas de irrigación localmente organizados y controlados

Procedente de diques o de fuentes profundas y alejadas

Nitrógeno

Fijado de materia orgánica del suelo

Procedente de fertilizantes químicos

Otros Nutrientes

Procedentes de las reservas del suelo recicladas en los propios sistemas de producción

Abonos minerales importados

Malas hierbas e control de pestes

Control biológico, cultural y mecánico

Uso de pesticididas, insecticidas y herbicidas químicos

Maquinaria

Construída en la explotación o en la comunidad

Comprada y reemplazada frecuentemente

Trabajo

Familiar

Por cuenta ajena

Capital

Propio y reinvertido localmente

Ajeno. Endeudamiento externo

Mercado

Mercados locales, ferias francas y ventas a domicilio

Mercados verticalizados, agroexportación

Fuente: Adaptación a partir de Francis y King, 1988

La estrategia MURI requiere, por lo tanto, investigación aplicada y la participación de agentes, organizaciones e instituciones locales y no locales. Por otra parte, el uso de esta estrategia permitiría la distribución en nuevos mercados de nuevos productos que surgirían de la necesidad de diversificación con lo que se lograría además una mayor identificación entre el productor y el consumidor; permitiría también la distribución de nuevos productos con distintivos de calidad ecológica y en definitiva la recuperación de técnicas de manejo tradicionales que se traducirían en mejoras medioambientales. Todo esto no va a ser posible si no se desarrollan nuevos sistemas de decisión: la maximización de los beneficios monetarios presentes no tienen en cuenta los valores sociales y ecológicos.

Se demuestra pues la necesidad de redefinir el papel del agricultor y del ámbito rural superando la visión exclusivamente productivista orientada hacia la producción de alimentos. En este sentido, en los últimos años en el marco de la Política Agraria Común (PAC), se han introducido importantes reformas que incluyen el Desarrollo Rural como uno de sus pilares básicos y que apuestan por un cambio en las política agraria. Ésta pasa a referirse a un amplio conjunto de actividades haciendo hincapié en la multifuncionalidad del contexto rural. Solo así será posible dar respuesta a nuevas necesidades, preocupaciones medioambientales y de valoración del paisaje, tradición y cultura... e incrementar al mismo tiempo el Valor Añadido (VA) por producto, unidad productiva o sector de la actividad desarrollada en el ámbito rural en general y en el agrario en particular. Este incremento del VA tendrá su traducción en términos de renta y empleo agrarios.

Desde nuestro punto de vista se trata de superar el contexto de la agricultura convencional, que se orienta casi exclusivamente a producir “insumos” para abastecer la cadena alimentaria. Esta superación puede realizarse a través de tres “procesos” que permiten diseñar un nuevo panorama de actividades y estrategias agrarias y no agrarias dentro del ámbito rural: un proceso de “ampliación” que permite una reorientación hacia nuevas actividades no necesariamente ligadas a la producción de alimentos: agroturismo, diversificación con cultivos no destinados a la alimentación, manejo del paisaje e inclusión de nuevas actividades no agrarias dentro de la unidad productiva. Un proceso de profundización que permitiría ampliar los objetivos de la función y cadena agroalimentaria, orientándolos hacia la obtención de una mayor calidad como son la producción de productos bajo etiquetas que garantizan una alta calidad; que además pueden ser compatibles con el medio ambiente, como es el caso de la agricultura orgánica; o que hacen hincapié en la identificación del productor y del producto como sinónimo de garantía de una mayor calidad. Por último, un proceso de reestructuración en la movilización de los recursos hará posible la aplicación de nuevas formas de reducción de costes y permitirá incluir como un impacto positivo, la diversificación de fuentes de ingresos.

Nos encontramos de esta manera dentro de un nuevo contexto agrario y rural, donde el DR para ser considerado como tal, debe cumplir al menos cuatro requisitos: uno estrictamente económico, que es conseguir una mejora de la renta agraria mediante el incremento de los ingresos o la reducción de los costes de la actividad; uno social que es dar respuesta a las nuevas demandas y necesidades de la sociedad superando la visión estrictamente agrícola a través de la valoración y gestión del paisaje y del ecosistema natural; permitir la fijación de la población rural y evitar el abandono de los recursos naturales (barbecho improductivo); y por último uno medio ambiental al asegurar un carácter sostenible, desde el punto de vista agroecológico de la actividad.

La estrategia de reducción de costes monetarios encaja perfectamente dentro de este nuevo enfoque de DR dentro del proceso de reestructuración. La maximización del uso de recursos internos localmente disponibles permite prescindir en gran medida del paquete tecnológico que exige un agricultura convencional intensiva y más industrializada, y que es responsable de la contaminación de tierra y agua, así como de la erosión del suelo.

En el contexto agrario gallego, las explotaciones agrarias no fueron siempre capaces de adaptarse a la economía de mercado de manera eficiente. Al mismo tiempo su intento de adaptación al proceso de modernización e intensificación agraria les hizo abandonar modos de producción tradicionales y más benignos ecológicamente. En este contexto, la estrategia MURI puede ser una solución a los problemas que a nivel macroeconómico presenta la agricultura gallega (caída de la renta y población agraria, caída del poder adquisitivo del agricultor y tendencia al abandono de la actividad y las tierras de cultivo). Las ventajas desde una perspectiva ecológica ya han sido comentadas pero además como estrategia de reducción de costes, la MURI permitirán cuando menos mejorar los resultados económicos.

Del estudio de caso que presentamos a continuación, en el marco de una cooperativa y a través del análisis de los datos económicos de 28 explotaciones de invernadero, tratamos de extraer actuaciones que justifiquen la existencia de una estrategia de reducción de costes y de distinguir los beneficios derivados de ello.


 

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