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ERYSIPHE NECATOR

1. Características biológicas.
    1.1. Taxonomía.
    1.2. Descripción.
    1.3. Síntomas y signos.
    1.4. Condiciones predisponentes.
2. Fuentes de información.



 
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Plaga (nombre vulgar): Oídio
Tipo de plaga: Hongo
Cultivos: Vid

1. CARACTERÍSTICAS BIOLÓGICAS

1.1.Taxonomía

Dominio: Eukaryota.
Reino: Fungi.
Phylum: Ascomycota.
Clase: Ascomycetes.
Subclase: Erysiphomycetidae.
Orden: Erysiphales.
Familia: Erysiphaceae.

1.2. Descripción

El oídio puede afectar todos los tejidos suculentos de la vid, incluyendo hojas, tallos, frutos e inflorescencias. La susceptibilidad de estos órganos difiere de acuerdo a la variedad. En el cultivar Carignan, por ejemplo, se ha encontrado brotes recién formados totalmente cubiertos con oídio; en cambio en otros, como Chardonnay, Chenin Blanc, Thompson Seedless, Cardinal y Cabernet Sauvignon, los síntomas iniciales de la infección han aparecido después de una lluvia, en hojas ya desarrolladas, en la base de los brotes. Los cultivares menos sensibles son Pinot, Semillon, y Syrah.

Las colonias del hongo se forman típicamente en la cara inferior de las hojas debido a que los conidios son muy sensibles al calor y a la luz directa del sol, o en ambas caras de hojas sombreadas. Estas colonias pueden detectarse en sus primeros estados de desarrollo por el haz o cara superior de la lámina foliar como manchas levemente descoloridas, de 4 a 6 mm. de diámetro, que se asemejan a las del mildiú velloso (Plasmopara viticola), aunque las de este último son más pronunciadas.

1.3. Síntomas y signos

El micelio del oídio se desarrolla superficialmente, emitiendo abundantes conidióforos con conidios en cadena que forman una masa de aspecto blanco polvoriento, luego aparece una coloración castaña delimitada por la nervadura y finalmente el tejido se necrosa. Se alimenta mediante haustorios que penetran sólo las células de la epidermis de la planta, deteniendo el crecimiento de la célula invadida y las vecinas. Por lo general, el oídio no infecta hojas de más de dos meses de desarrollo, a menos que estén creciendo bajo una sombra densa. Al final del verano sobre la eflorescencia aparecen puntuaciones primero amarillas y luego negras que son los cleistotecios (fructificaciones de origen sexual).

Los sarmientos nuevos pueden ser atacados a comienzos de primavera quedando, en casos excepcionales, completamente blancos al ser cubiertos por las estructuras del hongo. Se les conoce como brotes bandera.



Su crecimiento es reducido, no maduran bien y pueden secarse, pero por lo general, las infecciones de sarmientos, al igual que las hojas, no tienen esta gravedad. A lo largo de la temporada y previo a la lignificación de los brotes, el oídio aparece formando lesiones que lo circundan, o por un solo lado, de color blanquecino al inicio y luego café claro. El micelio se va extendiendo en la periferia de la lesión mientras gradualmente va muriendo en el centro. Una vez lignificados los sarmientos el micelio muere, dejando manchas de uno a varios centímetros de células destruidas, con un contorno irregular y una coloración final café oscura o rojiza.

En pecíolos y raquís se observan los mismos síntomas y pueden ser atacados todo el ciclo vegetativo.

Las inflorescencias pueden ser ocasionalmente parasitadas por el oídio antes que ocurra la fertilización. El ataque es generalmente parcial, formando una cubierta blanquecina de conidióforos y conidias sobre flores que están muy juntas, las que se secan y caen. El hongo permanece en los pedúnculos provocando manchas similares a las de los sarmientos.

Los frutos pueden ser infectados por el oídio desde su inicio hasta el comienzo de la madurez, provocando graves pérdidas de rendimiento que confieren a la enfermedad su reconocida importancia económica. La infección puede comenzar en frutos de 2 a 3 mm. de diámetro, como una mancha aceitosa verde ceniza que más tarde se cubre de una masa polvorienta correspondiente a las fructificaciones del hongo, semejando un espolvoreo con harina. Gran cantidad de bayas se secan y caen, mientras otras quedan pequeñas, con su epidermis más gruesa y endurecida. La infección durante el proceso de crecimiento altamente activo de los frutos, antes del cierre de los racimos, causa su agrietamiento debido a que la epidermis no alcanza a extenderse por multiplicación celular a la velocidad suficiente para compensar los sectores muertos en las lesiones y resistir la presión de la pulpa. Las grietas pueden llegar a dividir el fruto en dos o más partes, dejando a veces las semillas expuestas. Según las condiciones climáticas los frutos partidos se secan o son colonizados frecuentemente por Botrytis cinerea. Más tarde, en la fase de maduración llega un momento en que la baya deja de aumentar en volumen y no se rompe la epidermis por el daño del oídio, pero queda la lesión como una red de finas cicatrices. Las bayas son susceptibles a la infección hasta que su contenido de azúcar alcanza 8%, aunque las infecciones establecidas continúan la producción de conidios, deteniéndose sólo cuando las bayas contienen 15% de azúcar.

En cultivares tintos, los frutos infectados al comienzo de la madurez alcanzan un menor contenido de compuestos fenólicos (taninos) que los frutos sanos, afectando directamente las propiedades sensoriales de los vinos, los que no alcanzan el potencial de la variedad, especialmente en los que requieren un período largo de maduración o envejecimiento.

Los daños se pueden dividir en cuantitativos y cualitativos. Los cuantitativos son una destrucción parcial de la producción. Los daños cualitativos son pérdida de vigor de la viña, madera mal agostada, aumenta la acidez del vino, y disminuye los compuestos fenólicos.

1.4. Condiciones predisponentes

La germinación de las conidios puede ocurrir a temperaturas entre 6 y 32ºC, con un rango óptimo de 20 a 27ºC. A 25ºC el proceso demora 5 horas. Sobre 35ºC las conidias no germinan, pero pueden permanecer viables por un lapso de horas, muriendo a más de 40,8ºC. La enfermedad puede aparecer en primavera cuando la temperatura no excede los 10ºC, pero no se desarrolla hasta que se eleva sobre 15ºC, y sólo alcanza un nivel importante a 20 ó 25ºC. El tiempo desde la inoculación a la esporulación con una temperatura de 7ºC es de 32 días, mientras que entre 23 y 30ºC demora 5 a 6 días. El micelio detiene su crecimiento o muere con temperaturas entre 35 y 40ºC.

La enfermedad actúa en un rango de humedad relativa del 40 al 100%. El agua libre sobre los tejidos es nociva para los conidios y las lluvias pruducen un lavado.

Las medidas culturales de control son las siguientes:

- Establecer el viñedo en sitios asoleados y abiertos, orientando las hileras de manera que haya buena circulación del aire y exposición a la luz.
- Mantener un follaje poco denso, eliminando hojas alrededor de los racimos, para permitir un secado rápido y facilitar la penetración de los fungicidas.
- Los tratamientos químicos deben ser preventivos, una vez instalada la enfermedad es muy difícil erradicarla.

2. FUENTES DE INFORMACIÓN

- Arana, A. 2004. Oidio de la Vid (Oidium tuckeri Berk.). INTA - E.E.A La Rioja.
- Lucero, H; Linardelli, C; Lucero, G; Pizzulo, P; Malovini, E; Tarquini, A. 2005. Algunos aspectos epidemiológicos de Erisyphe necator en la Argentina. XIII Congreso Latinoamericano de Fitopatología. Villa Carlos Paz, Córdoba. Argentina.
- Oriolani, E. 2006. Curso de posgrado "Sanidad del Viñedo". Universidad Nacional de Cuyo-Facultad de Ciencias Agrarias.
- Oriolani, E.; Arias, F.; Lucero, H. 2008. Enfermedades de Vitis vinifera L. (vid, vid europea, vid vinífera, vid común, parra). En: Atlas e Índice de las Enfermedades de las Plantas Cultivadas y Nativas Explotadas de Argentina. Eds: Nome, S.F.; Docampo, D.M.; Laguna, I.G.; Pérez, B.A.; Wolcan, S.; Canteros, B. INTA, Córdoba, Argentina. URL: Http://www.fitopatoatlas.org.ar/default.asp?hospedante=788
- Pugliese, F. H. 2002. Hongos que atacan a la vid: Oidio. E.E.A San Juan ? INTA. Hoja Informativa para el sector agropecuario. Serie Producción Agropecuaria Nº 08.

Fuente:
Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas - SENASA.


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