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REDES DE EMPRESAS Y COOPERATIVAS AGRARIAS DE COMERCIALIZACIÓN (2ª parte)

Resumen
1. Introducción
2. La Red De Empresas
3. El Poder De Negociación En Los Agricultores
4. Las Cooperativas Agrarias De Comercialización
5. Nudos Y Arcos En La Cooperativas De Comercialización
6. La Renta Residual
7. La Selección Adversa Y El Azar Moral
8. Nivel De La Actividad De La Cooperativa
9. Cooperativas De Segundo Grado
10. Diversificación Y Especialización
11. Consideraciones Finales
12. Bibliografía
Anexo. Las Cooperativas De Comercialización En El Sector Oleícola

 
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7. LA SELECCIÓN ADVERSA Y EL AZAR MORAL

Se trata de dos conceptos introducidos principalmente por los autores que han desarrollado la llamada "teoría de la agencia" ( Véase Jensen y Meckling, 1976, Eggerston, 1995)

En las redes de empresas basadas en una empresa dadora de órdenes, esta última hace una selección de los suministradores con base a determinados indicadores previos como son la calidad de sus productos o servicios, la reputación, etc. Esta selección la realiza la empresa dadora de órdenes con total libertad. Pero los indicadores no dan una información completa sobre los futuros suministradores lo que hace que se pueda producir una "selección adversa" de los mismos. También el suministrador está expuesto a la selección adversa de la empresa principal, es decir a seleccionar una red cuya estructura y funcionamiento no conocía perfectamente y que puede no adaptarse a sus intereses.

En las cooperativas suele regir el principio de “puertas abiertas” es decir que se aceptan nuevos miembros siempre que éstos acepten los estatutos correspondientes. En las distintas legislaciones se establecen las normas para la admisión de nuevos socios. Así por ejemplo en la Ley española de cooperativas del año 1999, cualquier persona que cumpla con los requisitos puede solicitar la admisión, la cual puede ser aprobada o denegada por el Consejo Rector pero incluso el solicitante puede recurrir ante el Comité de Recursos o en su defecto ante la Asamblea General. Se trata por tanto de un sistema de selección que plantea una situación más restrictiva frente a las empresas no cooperativas. Sin embargo este principio no siempre se aplica puesto que las instalaciones industriales y la estructura comercial no permite una aceptación de nuevos socios que aumenten de una forma incontrolada la cantidad de producto a transformar y comercializar.

Con el término “azar moral” se designa el hecho de que, una vez incluida la empresa suministradora en la red, su comportamiento también se mide a través de indicadores variados que no siempre ofrecen una información completa sobre dicho comportamiento, ya que los resultados pueden depender de factores externos a este último o a factores aleatorios. Ante la existencia de esta información incompleta y asimétrica, el suministrador puede actuar de una forma oportunista, es decir en función de sus propios intereses y en contra de los intereses de la empresa principal. Para hacer frente al azar moral, la empresa dadora de órdenes establece unas normas rígidas por medio de un reglamento o cuaderno de especificaciones (“cahier des charges”) que obliga a los suministradores y que, en caso de incumplimiento, puede dar lugar a una cancelación del contrato. El oportunismo también puede ser aplicado por la empresa principal en contra de la empresa suministradora.

En las cooperativas de comercialización, es evidente que también deben existir normas sobre el suministro de materias primas con obligaciones tanto para el agricultor como para la cooperativa. El problema estriba en saber en base a que factores se establecen dichas normas, si en base a los intereses de la cooperativa o en base a los intereses individuales de sus propietarios es decir de los suministradores de materia prima. En principio se puede pensar que los agricultores se preocupan sobre todo de su propio interés y que el interés por la cooperativa es menor dado que sus resultados económicos se dividen entre todos los miembros de la misma. En consecuencia pueden adoptar una conducta de tipo oportunista en cuanto se refiera al producto entregado (cantidades, calidades, fechas de entrega, etc). Igualmente el oportunismo puede darse en sentido contrario, es decir que sean los órganos rectores de la cooperativa quienes actúen en contra de los intereses de un socio y en beneficio de los miembros de los mismos o de otros socios o terceras personas.

El socio puede ser sancionado pero el proceso de sanción también puede ser impugnado y exige un proceso un tanto complejo. También puede ser expulsado pero únicamente cuando se produzca una falta muy grave. Se trata por tanto de una situación menos flexible que en las sociedades o redes no cooperativas.

La creación y el funcionamiento de una cooperativa se basa o se debe basar en la confianza entre los miembros de la misma lo cual debe dar lugar a una disminución del comportamiento oportunista con relación a las relaciones existentes en la venta del producto en el mercado.

8. NIVEL DE LA ACTIVIDAD DE LA COOPERATIVA




El nivel de actividad de una cooperativa de comercialización está condicionado por el volumen de producto agrícola de sus socios miembros de la red. En una cooperativa tradicional, ésta debe proceder a la comercialización de todo el producto de sus socios, lo cual las coloca en una situación de desventaja con relación a las empresas mercantiles competidoras, que únicamente adquieren las cantidades y calidades necesarias para su plan de marketing. Esta situación desfavorable se puede eliminar o disminuir en parte estableciéndose una programación de cultivos en cantidad y calidad, programación que debería ser aceptada y cumplida por los socios igual que sucede en el caso de una integración vertical completa (es decir en el caso de una sola empresa que controle la producción y la comercialización) o en el caso de una red de empresas con una empresa principal. Sin embargo el problema subsiste en muchas cooperativas aunque exista esta programación, dado que los rendimientos por hectárea varían en función de las condiciones meteorológicas o sanitarias. La programación es más complicada en cooperativas que comercializan productos procedentes de cultivos arbóreos (frutales, olivar, viña), en los cuales la programación de la superficie no puede hacerse más que a medio o largo plazo y lo mismo sucede con determinadas producciones ganaderas.

También existe el problema contrario es decir que la cooperativa debe limitarse a comercializar el producto de los socios lo que representa otra restricción con relación a otras empresas no cooperativas. Este problema ha sido considerado por los legisladores de forma que permiten que las cooperativas actúen con producto de terceros aunque en una cantidad limitada. En la ley de cooperativas del Estado español del año 1999 se limita esta actuación con terceros hasta un límite máximo del 50 por cien del total de operaciones realizadas con los socios.

Una forma de crecimiento consiste en la fusión o absorción de empresas, forma ampliamente utilizada por las empresas mercantiles, sobre todo en determinados sectores, incluido el sector agroalimentario (tanto en la industria como en el comercio de dsitribución), y en determinados momentos como en los últimos años. Esta forma de crecimiento tiene menos importancia en el caso de cooperativas en España. Una razón que puede explicar la escasez de fusiones podría ser la indicada anteriormente de una forma general para las redes de empresas es decir la dificultad de aunar formas de comportamiento, rutinas o culturas.

Otra forma de crecimiento de las cooperativas consiste en la participación como accionistas en empresas civiles o mercantiles junto con otros accionistas cooperativos o no cooperativos. En general no se trata de una simple inversión de capital sino que se trata de participación en empresas dedicadas a actividades relacionadas con las propias de la cooperativa. Esta estrategia es muy frecuente en algunas cooperativas sobre todo en participaciones en empresas dedicadas a transformaciones del producto de segundo nivel o en empresas de comercialización, pero su importancia es limitada a nivel general, aunque pueda tenerla en algún caso particular.

Más importancia tiene en cambio la creación de cooperativas de segundo grado que son analizadas en el punto siguiente

9. COOPERATIVAS DE SEGUNDO GRADO

Las cooperativas pequeñas pueden tener grandes dificultades para llegar a aplicar técnicas de industrialización y estrategias de marketing. Muchas pequeñas cooperativas siguen siendo simples suministradores de materias primas a la industria de transformación, tratándose de una situación casi igual a la de los agricultores aislados. Para hacer frente a esta situación, si la cooperativa tiene limitaciones para su crecimiento puede integrarse en cooperativas de segundo grado que por su mayor tamaño si pueden dominar dichas técnicas y estrategias. La creación de cooperativas de segundo grado permite el aumento de la actividad así como un aumento del poder de negociación. Se trata de un aumento de la actividad en sentido horizontal pero suele ir acompañado de un aumento vertical dado que las cooperativas de segundo grado suelen llevar consigo un nuevo avance en el proceso de comercialización igual que sucede en las cooperativas de primer grado.

Las cooperativas de segundo grado constituyen un nuevo tipo de red de empresas pero las empresas que la constituyen son a su vez redes de empresas. Utilizando un término muy frecuente en los últimos tiempos, se trata de una "red de redes", constituida por los siguientes nudos:

-los agricultores

-las cooperativas de primer grado

-la cooperativa de segundo grado

En el gráfico nº 2 se indican de nuevo de una forma esquemática los nudos y los arcos de la red

Gráfico 2

Las cooperativas de primer grado tienen una serie de obligaciones en relación con la cooperativa de segundo grado, existiendo por otra parte unas relaciones y obligaciones en sentido inverso. También existen relaciones (arcos) entre las cooperativas de primer grado, en especial a través de su participación en los respectivos órganos de gestión. Lo indicado para las cooperativas de primer grado puede ampliarse a las cooperativas de segundo grado.

La cooperativa de segundo grado puede pasar a desempeñar el puesto de empresa principal que antes ocupaba o podía ocupar la cooperativa de primer grado, pero también en este caso sus competencias pueden estar limitadas por las cooperativas de primer grado que la componen.

La observación de la estructura actual de las cooperativas agrarias en España nos indica la importancia de las cooperativas de segundo grado. En el cuadro nº 1 se ofrece una relación de las ocho cooperativas agrarias más importantes de España según volumen de ventas; cinco de ellas son cooperativas de segundo grado, es decir "redes de redes". Algunas de ellas ocupan puestos importantes en el ranking de empresas del sector en el que desarrollan su actividad.

La creación de redes de cooperativas puede ampliarse a terceros y ulteriores grados, en los cuales el funcionamiento en red es similar a los casos anteriores pero con otras fases añadidas.

10. DIVERSIFICACIÓN Y ESPECIALIZACIÓN

El tema de la especialización o de la diversificación de las empresas es decir la dedicación a un solo sector o a varios sectores de actividad económica es tratado por los economistas pero sin haberse establecido una justificación única que explique las razones por las cuales se elige una de las dos alternativas. Un concepto que se ha utilizado para intentar explicar este dilema es el de las economías de alcance o de variedad ("scope economies"), es decir las economías derivadas de que los costes de producción de dos productos en producción conjunta son inferiores a la suma de los costes de producción de cada uno de ellos debido a una mejor utilización de los recursos productivos y/o organizativos. Pero según distintos análisis no parece que las economías de alcance expliquen de una forma suficiente la situación real ya que la observación indica una gran diversidad de situaciones, que incluso evolucionan a lo largo del tiempo. Sin duda influyen aspectos institucionales es decir aspectos ligados a los costes de transacción, a la cultura y a las rutinas de cada empresa y a sus relaciones con el entorno.

En una primera observación se puede indicar que en las grandes empresas parece que en el momento actual hay una tendencia hacia la diversificación, por lo menos en las grandes empresas, tanto nacionales como internacionales. Por el contrario, a nivel de las redes de empresas (redes con empresa principal, franquicias, etc) puede que domine la especialización en una actividad concreta.

Este problema también es objeto de interés para las cooperativas agrarias. Como primera aproximación y a falta de un análisis más detallado sobre el conjunto se puede afirmar que en las cooperativas, tanto de primero como de segundo grado (redes de empresas) domina la especialización en un subsector del sistema agroalimentario o en pocos subsectores relacionados, por ejemplo en los sectores de vino, aceite, productos cárnicos y piensos, frutas y hortalizas, etc.

En las ocho cooperativas que figuran en el cuadro nº 1, seis de ellas están fuertemente especializadas en un subsector y dos de ellas tienen una estructura diversifcada

11. CONSIDERACIONES FINALES

La cooperativas agrarias de comercialización pueden ser consideradas como un caso particular de red de empresas, tipo de organización que está teniendo un gran desarrollo en gran número de actividades y sectores económicos.

Un problema es dilucidar si una red de empresas como la cooperativa de comercialización es más o menos eficiente que otras instituciones como el mercado, como la red de empresas constituida por una empresa dadora de órdenes (independiente de las empresas suministradoras) o como una institución totalmente integrada (jerarquía). Es difícil sacar unas conclusiones generales sobre la eficiencia dado que ésta depende de muchos factores económicos y sobre todo institucionales (normas de conducta, formas de sentir, pensar y actuar, costumbres y tradiciones, etc). Estos factores institucionales determinan que, igual que ocurre en otras organizaciones, existe una gran variedad de formas: desde cooperativas con importantes volúmenes de venta ocupando puestos importantes en el ranking de empresas del sector a cooperativas de pequeña importancia; cooperativas de primer grado y de segundo grado; cooperativas especializadas o diversificadas; cooperativas de ámbito local, comarcal o, incluso, regional o nacional, etc.

Un hecho observable es que en muchos casos las cooperativas de agricultores se limitan a actuar en las primeras fases de la comercialización. Ello es debido a que a medida que se avanza corriente abajo en la comercialización, los agricultores desconocen cada vez más el proceso y por tanto aumentan sus costes de transacción internos o de “governance”. Este hecho domina en algunos sectores en España como por ejemplo en el vino, el aceite, el algodón, etc., mientras que en otros sectores la cooperativa avanza más en el proceso de comercialización, como en los productos lácteos, los productos hortofrutícolas, etc.

Es evidente que la cooperativa como red de empresas, si funciona en base a la confianza entre los agricultores miembros, permite un aprendizaje colectivo, facilita la circulación de información y promueve las innovaciones incrementales, por lo que en principio podrían tener ventajas comparativas en relación con otras organizaciones. Sin embargo la evidencia empírica nos indica que en muchos casos los agricultores no se implican en el funcionamiento de la cooperativa a la que pertenecen, destacando la escasa asistencia y participación en la asamblea general y el rechazo a asumir cargos en la gestión de las cooperativas.

Principales cooperativas españolas 1999

   Volumen de Ventas
(Mill. de pts)
Región
Cooperativas Orensanas S.C.L. (Coren) 80.000  Galicia
Coop Agropecuaria de Guisona  59.000  Cataluña
Coop Anecoop  47.791 Valencia
Acor, Soc Coop  38.592 Castilla-León
Coop A.N.  34.571  Navarra
Coop Copaga  32.000  Cataluña
Coop Ganadera Valle de los Pedroches 20.465 Andalucía
Coop Acorex  18.312 Extremadura

Cuadro nº 1 - Fuente Alimarket

12. BIBLIOGRAFÍA

-ALCHIAN, A y DEMSETZ, H. (1972). "Production, information and economic organization". American Economic Review. Vol 62 (pp 777-795)
-ALIMARKET. (2000).Informe anual 2000. Alimarket. Madrid
-BIDAULT, F. (1993). “Apprentissage et réseaux”. Economies et Societés. Serie Dynamique tecnologique, W., nº 1.1993 (pp 79-101)
-CALDENTEY ALBERT, P. (1992). Comercialización de productos agrarios. Editorial Agrícola Española S. A. Madrid
-CALDENTEY ALBERT, P. (1995). “Las 106 mayores cooperativas agrarias españolas”. Agricultura. Noviembre 1995 (pp 940-947)
-CALDENTEY ALBERT, P. (1998). Nueva economía agroalimentaria. Editorial Agrícola Española S.A. Madrid
-CHANDLER, A.D. (1977). The visible hand. The managerial revolution in american business. The Belknap Press of teh Harvard University Press. Cambridge, Massachussets.
-COASE, R. (1937). "The nature of the firm” Economica N.S. (pp 1-44) (Traducción española en Coase, R.H. 1994. La empresa, el mercado y la ley. Alianza Editorial. Madrid. Cap 2)
-DAVIS, J.H. y GOLDBERG, R.A. (1957). A concept of agribusiness. Harvard University. Boston
-EGGERSTON, T. (1990). Economic behavior and institutions. Cambridge U.P. Cambridge (Traducción española de Consuelo Varela Ortega: El comportamiento económico y las instituciones. Alianza. Madrid. 1995.)
-JENSEN, M.C. y MECKLING, W.H. (1976). “Theory of the firm: Managerial behavior, agency cost and ownership structure”. Journal of Financing Economics. Nº 3 (pp305-360)
-LÓPEZ ONTIVEROS, A. (1982). Las cooperativas olivareras andaluzas.Una realidad problemática. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba. Córdoba
-LORENZONI, G. (Editor) (1992). Accordi, reti e vantaggi competitivi. Etaslibri. Milán
-RALLET y TORRE. Economie industrielle et economie spatiale. "Avant-propos". Economica. Paris, 1995
-TORRES RUIZ, F. J. (1997). La comercialización en origen de los aceites de oliva. Tesis Doctoral. Universidad de Jaén
-WILLIAMSON, Oliver. (1975). Markets and Hierarchies: Analysis and antitrust implications. The Free Press. New York. (Traducción española: Mercados y jerarquías: su análisis y sus implicaciones anti-trust. Fondo de Cultura Econñomica. México. 1991)
-WILLIAMSON, Oliver. (1985). The economic institutions of capitalism. The Free Press. New York. (Traducción española: Las instituciones económicas del capitalismo. Fondo de Cultura Económica. Méxixo. 1989)

ANEXO. LAS COOPERATIVAS DE COMERCIALIZACIÓN EN EL SECTOR OLEÍCOLA

Uno de los sectores agrarios más importantes en la comercialización cooperativa es sin duda el sector oleícola. Según el Ministerio de Agricultura (citado por Torres Ruiz,1997) el número de almazaras autorizadas en España en la campaña 1994-95 era de 1875, de las cuales 972 eran de tipo asociativo (cooperativas y SAT). (El número real de almazaras no es conocido exactamente porque hay un número indeterminado de pequeñas almazaras propiedad de los agricultores que seguramente no están registradas y porque es posible que muchas almazaras no están en funcionamiento. Algo menos del 50 por ciento, tanto del total de almazaras como de las almazaras asociativas estaban localizadas en Andalucía)

Las almazaras de tipo cooperativo poseían, en la campaña indicada, el 60 por cien de la capacidad de molturación. El número de cooperativas de aceite de oliva parece que ha disminuido sensiblemente ya que, en el año 1974, su número ascendía a 1928 (Herrero Alcón, La comercialización cooperativa de productos agrarios, Revista de Estudios Agro-Sociales, 1976). Sin embargo esta disminución puede que no refleje la realidad dado que se trata de dos fuentes de información distintas. En dicho año ya se estimaba que las cooperativas agrarias producían el 60 por cien de la producción totasl de aceite de oliva.

No obstante, el sector de cooperación en el subsector oleícola ha evolucionado sensiblemente a lo largo del tiempo, sobre todo en los últimos años. El hecho más destacable es la importancia adquirida por las cooperativas de segundo grado e incluso la creación de una cooperativa de tercer grado.

Según la información suministrada por Alimarket, correspondiente al año 1999, existían en España, 39 cooperativas, que producían y/o comercializaban aceite de oliva, con ventas superiores a 1000 millones de pesetas. La cifra anterior se refiere a volumen facturado total es decir que incluye ventas de aceite de oliva y otros ingresos.

Los primeros puestos en el ranking corresponden a cooperativas de segundo grado especializadas en aceite de oliva siendo las más importantes las siguientes, todas ellas en Andalucía:

-Coop Oleícola Hojiblanca de Málaga. Agrupa a 20 cooperativas.12.000 millones de pesetas
-Coop Cordoliva. Agrupa a 24 cooperativas. 9012 millones de pesetas
-Coop Sierra de Cazorla. Agrupa a 7 cooperativas. 5700 millones de pesetas
-Coop Oleoestepa. Agrupa a 15 cooperativas. 5696 millones de pesetas
-Coop Almazaras cooperativas cordobesas. Agrupa a 15 cooperativas. 5024 millones de pesetas
-Coop Fedeoliva Jaén. Agrupa a 50 cooperativas.3789 millones de pesetas
-Coop Jaencoop. Agrupa a 19 cooperativas. 3632 millones de pesetas
-Coop Olivar de Segura. Agrupa a 16 cooperativas. 2688 millones de pesetas

En Andalucía por otra parte existen otras cooperativas con características especiales entre la que destacan las siguientes:

-Coop Oleo España. Coop de 3º grado que agrupa a 7 cooperativas de segundo grado. 2033 millones de pesetas
-Coop Aceites Cooperativos. Promovida en 1998 por Faeca (Federación Andaluza de Cooperativas). Agrupa a 10 cooperativas de primero y segundo grado, incluídas Fedeoliva y Cordoliva. La producción de sus socios representa un tercio de la producción andaluza.
-Coop Mundoliva. Constituida en 1998 por 7 cooperativas. 53 millones de pesetas. La facturación es por servicios de comercialización de aceites de oliva
-Coop Agrícola el Tejar. Agrupa a 92 cooperativas. 3407 millones de pesetas. Se dedica a extracción de aceite de orujo y girasol y participa en empresas productoras de energía eléctrica utilizando como fuente de energía el orujo de aceituna
-Acorsa. Agrupa a 7 cooperativas. 2400 millones de pesetas. Se dedica principalmente a aceituna de mesa pero también comercializa aceite de oliva

En la Comunidad valenciana existe una cooperativa de segundo grado, especializada en la comercialización de aceite de oliva:

-Coop Oleicoles Valencianas (Cooval). Agrupa a 67 cooperativas 1782 millones de pesetas

Por otra parte existen en otras regiones distintas de Andalucía importantes cooperativas de segundo grado dedicadas a aceite de oliva y a otras actividades de comercialización de productos agrarios, destacando las siguientes:

-Agrupación Cooperativa Valle del Jerte (Extremadura). Agrupa a 14 cooperativas. 6400 millones de pesetas. Se dedica a manipulación y fabricación de frutas y a aceite de oliva (10 por ciento del volumen de ventas)
-Unió Agraria Cooperativa (Cataluña). Agrupa a 111 cooperativas. 5549 millones de pesetas. Se dedica a frutos secos, vinos y aceites
-Coop Agraria Provincial Uteco de Castellón (Valencia). Agrupa a 105 cooperativas. 3963 millones de pesetas. Se dedica a aceite de oliva, almendra y algarroba..
-Coop Agroles (Cataluña). Agrupa a 40 cooperativas. 1100 millones de pesetas. Se dedica a aceite de oliva, frutos secos, aceitunas y vinagre.

De la información anterior obtenida de Alimarket (2000) se deduce la importancia de las cooperativas de segundo grado e incluso de tercer grado en el ssubsector del aceite de oliva. Es decir importancia de las redes de empresas constituidas por agricultores. No obstante hay que señalar que señalar que a pesar de ello la cooperativas no llegan a tener un papel decisivo en el funcionamiento del sector dado que se encuentran frente a un sector comprador muy concentrado, el de las envasadoras y el de las cadenas de distribución que tiene un gran poder de contratación y desempeñan un papel decisivo en el funcionamiento del subsector (precios, flujo de mercancías, etc). Un dato significativo es que en la provincia de Jaén las cooperativas integradas en cooperativas de segundo grado solo envasaban un 9,97 por ciento de su producción y las cooperativas independientes envasaban únicamente un 7,25 por ciento (Torres Ruiz, 1997). Otro dato significativo es que las marcas de las cooperativas existen de forma muy escasa en los anaqueles de las grandes superficies de distribución.

Según Torres, refiriéndose a las cooperativas olivareras de Jaén, "el socio no arriesga gran parte de su patrimonio en la cooperativa sino generalmente una parte muy pequeña. De esta forma, ocurra lo que ocurra en la cooperativa, siempre seguirá siendo el titular de su explotación y, en el peor de los casos, siempre podrá hacerse socio de otra cooperativa o vender su producción en el mercado". Habría que comprobar si esta afirmación se puede generalizar, en cuyo caso llegaríamos a la conclusión de que las cooperativas de agricultores presentan importantes limitaciones en su eficiencia. 

 

 

 

Pedro Caldentey Albert 
Departamento de Economía Agraria. Universidad de Córdoba. 


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