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Semillas. Nutrición, control de plagas y polinización de semillas

Tras la siembra, la producción de semillas incluye las importantes etapas, entre ellas, el control de plagas y enfermedades, aspecto delicado y determinante para el éxito posterior de semillas de calidad

Especial semillas VI

icono foto semillas  etapas de nutricion  control de plagas  etiquetado y almacenamiento de semillas
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6. La producción de semillas.
6.1. Etapas que comprenden el proceso de producción de semillas.
6.1.1 Nutrición y riego.
6.1.2. Control de plagas, enfermedades y malas hierbas.
6.1.3. Polinización.
6.1.4. Aislamiento.
6.1.5. Cosecha y extracción de semillas.
6.1.6. Tratamientos.
6.1.7. Secado de semillas.
6.1.8. Limpieza y acondicionado.
6.1.9. Etiquetado y almacenamiento de semillas.
6.2. Producción de semillas híbridas.


6. La producción de semillas.

6.1. Etapas que comprenden el proceso de producción de semillas.

A continuación, se mencionarán las etapas que comprende el proceso de producción de semillas.

El proceso de producción de semillas se inicia con la siembra, (ver apartado 5 “El proceso de siembra”).

6.1.1 Nutrición y riego.

Tras la siembra debe realizarse un riego para que así pueda iniciarse la germinación de la semilla. Los primeros riegos, deben ser frecuentes y con poca agua para evitar que se produzcan desplazamientos de las semillas, pero a la misma vez, debe impedirse que el suelo o sustrato se seque, ya que se vería interrumpido el proceso de germinación. Tras la germinación de las semillas, se inicia el desarrollo de las plantas. En esta etapa es importante la nutrición de las mismas. La fertilización de un cultivo siempre es de vital importancia, pero más aún si cabe, cuando el cultivo está destinado a la producción de semillas. La fertilización va a depender principalmente del tipo de suelo y de las necesidades de la especie.

Los elementos esenciales se pueden clasificar en:

Macroelementos: son aquellos nutrientes necesarios para la planta en cantidades relativamente elevadas. Dentro de los macronutrientes podemos encontrar:

- Macronutrientes estructurales: C, H, O. Extraídos del aire (CO2) y del agua (H2O).
- Macronutrientes principales: N, P, K
- Macronutrientes secundarios: Ca, Mg, S.

Microelementos u oligoelementos: aquellos elementos nutritivos que, siendo esenciales, son utilizados por las plantas en cantidades relativamente bajas. Fe, Mn, Zn, Cu, B, Mo y Cl. El rango de normalidad de estos nutrientes es muy estrecho, por lo que tan peligroso es olvidar su importancia en la nutrición, como aportarlos en exceso

En relación a los riegos durante el cultivo, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

- En suelos arenosos, se recomienda realizar riegos frecuentes con poca agua.
- En suelos arcillosos se deben hacer riegos menos frecuentes, pero con más agua.
- La frecuencia de los riegos también dependerá de las condiciones climáticas. Condiciones de alta temperatura y baja humedad conllevan a realizar riegos más frecuentes debido a la mayor evapotranspiración.
- La demanda de agua por parte del cultivo, estará determinada por la especie y por el estado fenológico del cultivo. A medida que la planta crece, demandará más agua. Hacia la floración y fructificación de las plantas, se necesitará de una mayor disponibilidad de agua en el suelo, por lo que en estas etapas es de vital importancia que no se produzca ningún estrés hídrico.

6.1.2. Control de plagas, enfermedades y malas hierbas.

Otro aspecto a tener en cuenta durante el cultivo, es el control de plagas y enfermedades, y el control de malas hierbas.

Las malas hierbas pueden afectar directa o indirectamente sobre la producción de semilla. El principal daño directo corresponde a la disminución del rendimiento debido a la competencia que se genera por los recursos (agua, luz, nutrientes), entre las plantas destinadas a la producción de semilla y las malas hierbas. Un daño indirecto se produce al poderse mezclar, las semillas del cultivo y de las malas hierbas. Y otro de los daños indirectos ocasionados por la presencia de malas hierbas, es que éstas, en algunos casos, son refugios para plagas y/o enfermedades que pueden ser transmitidas al cultivo, lo que puede causar daños sanitarios, que reducen la capacidad productiva de las plantas.

Con respecto al control de plagas y enfermedades hay que decir que es un aspecto delicado y determinante para el éxito de la cosecha posterior de semillas de calidad. El control de plagas o enfermedades no solamente consiste en “curar” a las plantas del ataque de estas plagas o enfermedades, sino que también incluye un conjunto de medidas, en su mayoría preventivas, para tratar de aislar el cultivo lo mejor posible de las plagas y las posibles fuentes de inóculo de las distintas enfermedades.

6.1.3. Polinización.

Otro aspecto a vital importancia durante el cultivo de plantas para la producción de semilla es la polinización. Entendiendo por polinización la transferencia de polen desde los órganos masculino (estambres) al órgano femenino (estigma) de la flor, haciendo posible la fecundación. Según el tipo de polinización que tengan las plantas, podemos distinguir entre especies autógamas, las cuales presentan autopolinización y especies alógamas, que poseen polinización cruzada.

En las especies autopolinizantes o autógamas, las flores de una planta se polinizan así mismas, dando el resultado de esta fecundación, plantas idénticas a la planta madre.

En las especies con polinización cruzada, el polen es intercambiado entre flores de distintas plantas pero que pertenecen a la misma especie. Debido a este cruce de polen, las plantas resultantes de dicha fecundación, serán plantas con características de ambas plantas progenitoras.

Para mejorar el cuaje de la floración y por tanto, tener un efecto beneficioso respecto a la producción y a la calidad de la semilla producida, es necesario tener en cuenta el tipo de polinización que presenta la especie a cultivar.

En el caso de las especies de polinización cruzada, a su vez también hay que considerar si la polinización se realiza por medio de insectos (entomófilas) o si se realiza por medio del viento (anemófilas). En el caso de tratarse de especies entomófilas, la polinización se puede ver beneficiada con la introducción de colmenas de abejas, en el cultivo. Respecto a las especies de polinización cruzada, para potenciar su polinización, conviene sembrar las plantas próximas entre sí y una vez que hayan florecido y el polen este maduro para su diseminación, es conveniente agitar las plantas para facilitar la diseminación de mismo.

6.1.4. Aislamiento.

Durante el cultivo de plantas para la producción de semillas, también es de vital importancia el aislamiento de las parcelas de cultivo, para evitar todo foco de contaminación genética y fitosanitaria durante el periodo de crecimiento, con el objetivo de conservar la pureza genética y la sanidad de la variedad. Por tanto, los objetivos principales del aislamiento son: evitar la polinización cruzada entre distintas variedades alógamas y evitar la propagación de enfermedades entre distintas parcelas de producción.

Se pueden distinguir distintos tipos de aislamiento:

- Aislamiento en el tiempo. Consiste en que no exista superposición de la floración, o dicho de otra manera, que dos parcelas de producción no florezcan al mismo tiempo. En variedades que necesitan el mismo tiempo para completar su ciclo de desarrollo, este tipo de aislamiento solo puede producirse, si las siembras se realizan en diferentes momentos.
- Aislamiento físico. Consiste en separar las parcelas de producción, a una distancia tal, que impida la polinización entre ellas.
- Aislamiento a través de barreras. Consiste en la colocación de barreras físicas que delimiten las distintas parcelas de producción, con el fin de impedir la polinización entre ellas.

6.1.5. Cosecha y extracción de semillas.

Respecto a la cosecha de las semillas hay que decir, que no existen parámetros que unifiquen esta labor para todas las especies. Tanto la fecha de cosecha como el método de extracción estarán estrechamente relacionados con la estructura u órgano que contiene a las semillas. Por tanto, para realizar bien esta labor, lo primero que hay que conocer es en qué tipo de órganos (frutos, vainas e inflorescencias) está contenida la semilla y en función de esto planificar de qué forma y en qué época es conveniente cosechar. Hay especies que producen la semilla en el interior de un fruto o en el interior de vainas y otras especies que producen la semilla en inflorescencias.

Otro aspecto que hay que considerar antes de la cosecha, es que la semilla esté madura. Cosechar la semilla en el momento oportuno incide directamente en la calidad de la misma.

En resumen, los pasos a seguir para la cosecha y extracción de semillas son los siguientes:

- Elección de las plantas. Se deben elegir las plantas que contengan fielmente las características propias de la variedad que se quiere multiplicar. Además, las plantas seleccionadas, deben ser plantas sanas, de buena producción, no debiendo presentar evidencias de haber sufrido ataques de plagas o enfermedades.

Fig. 33. Plantas y frutos sin síntomas de enfermedad.
foto fig  33  plantas y frutos sin sintomas de enfermedad
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Fig. 34. Plantas y frutos con síntomas de enfermedad.
foto fig  34  plantas y frutos con sintomas de enfermedad
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- Comprobación de la madurez de la semilla. Hay distintas formas de determinar el grado de madurez, como pueden ser: el contenido de azúcar, el grado de acidez, el color, la consistencia etc. Por lo general se utiliza como índice de cosecha: el contenido de humedad, el aspecto visual que presenta el cultivo y particularmente el órgano que contiene la semilla. Para evitar errores a la hora de la cosecha es aconsejable tomar una muestra del órgano que contiene las semillas y a través de un corte revisar el grado de madurez en el que se encuentran.

- Cosecha. En el caso de las semillas contenidas en frutos o vainas, se deben cosechar aquellas vainas o frutos mejor formados, de buen color, uniformes, etc. Descartando siempre aquellas vainas o frutos manchados o con evidentes síntomas de enfermedades. En el caso de las especies cuyas semillas están contenidas en inflorescencias, hay que cortar las partes florales teniendo en cuenta los mismos parámetros, es decir, descartar las inflorescencias que presente alguna sintomatología de enfermedades.

- Extracción. El sistema de extracción es característico de cada especie y siempre debe realizarse de manera que no se produzca daño a la semilla.

Fig 35. Frutos de melón tras la recolección y preparados para la extracción de su semilla.
foto fig 35  frutos de melon tras la recoleccion y preparados para la extraccion de su semilla
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Cap. 1
   Semillas. Nutrición, control de plagas y polinización de semillas
Cap. 2
   Semillas. Control de enfermedades, etiquetado de semillas y producción de semillas híbridas


Hay más artículos técnicos de estos sectores: Semillas, Viveros, Frutas, Hortalizas, Flor-Ornamental, Herbáceos

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