Resumen.
|
|
|
Resumen.
En la conservación de la calidad postcosecha de las frutas, un adecuado manejo de la temperatura es de gran importancia y
va a estar determinada por el estado de madurez. Estos factores van a incidir sobre el comportamiento de los tejidos
protectores durante el proceso de maduración en el almacenamiento. En este estudio se determinó el efecto de la
temperatura y la madurez sobre el grosor de la cutícula (GC) en frutos de guayaba “Criolla roja”, seleccionados de acuerdo
a su tamaño y color. Se utilizaron 144 frutos en dos estados de madurez fisiológica (100% color verde) y pintones (80% color verde) y que fueron sometidos a almacenamiento a 12 + 2 ºC; 17 ºC + 2 ºC y 27 + 2 ºC, para un total de 24 frutos por
tratamiento. Las muestras para el estudio histológico fueron tomada a partir del tercio apical, medio y basal de los frutos y
se realizaron 1296 preparaciones semipermanentes totales. Las secciones se realizaron a mano alzada, el montaje con
agua:glicerina (1:1) y el sellado de la preparación fue con esmalte para uñas. Las observaciones se realizaron con
microscopio óptico y con un aumento de 400X. Se presentaron diferencias altamente significativas (p ≤ 0,05) con respecto al GC y los valores menores correspondieron al tercio apical. No hubo diferencia significativa en relación a estados de
madurez de los frutos, sin embargo, el GC fue mayor en los frutos pintones, lo que es lógico al considerar el desarrollo del
proceso de maduración el cual evoluciona del tercio apical al basal del fruto de guayaba. Así mismo, el almacenamiento a
bajas temperaturas afecto el GC y lo cual fue observado a medida que avanzo el proceso de maduración de los frutos.
1. INTRODUCCIÓN.
La guayaba es una fruta tropical muy popular
en Venezuela, tanto para el consumo fresco como
para el procesamiento y obtención de diversos
productos. La aceptación por parte del consumidor se
debe a su valor comercial, digestibilidad,
palatabilidad, sabor agradable y valor nutritivo, siendo una excelente fuente de vitamina A, C,
tiamina, riboflavina, ácido nicotínico, así como
calcio, hierro, fósforo y carbohidratos (Luh, 1980).
Presenta alto contenido de antioxidante, fenoles,
fibras totales, ácido ascórbico y pectinas
(Mahattanatawee et al., 2006).
La cosecha y postcosecha de los frutos de
guayaba se realiza mediante métodos tradicionales
muy deficientes y se desconoce la respuesta del
cultivo a prácticas culturales, técnicas y/o normativas
de muestreos comúnmente utilizados por otros países.
Del mismo modo, se deben establecer los
procedimientos más adecuados a las condiciones de
Venezuela, que permitan obtener mayor rendimiento
y calidad de los frutos, para lo cual es necesario
realizar investigación que promueva la aplicación de
procedimientos relativos al manejo hortícola y de
cosecha, que conduzcan al dominio efectivo sobre la
maduración y calidad de los frutos y que permitan su
ingreso exitoso a cualquier mercado competitivo
(Laguado et al., 1999). Igualmente es importante el
uso de técnicas de conservación de las frutas durante
el almacenamiento; una de las más usadas a nivel
mundial es la refrigeración, la cual minimiza los
procesos fisiológicos como respiración, transpiración
y producción de etileno, alargando la vida
postcosecha de los mismos (Ali y Lanza, 2001).
La selección de la temperatura de
almacenamiento de los frutos va a depender del
estado de madurez de los mismos, cuando está
fisiológicamente maduro, es más susceptible a sufrir
daños que uno en madurez organoléptica en el
almacenamiento; de allí la importancia de determinar
el rango más adecuado de estos factores que permitan
preservar la calidad y alargar su vida postcosecha
(Lurie, 2002).
Los frutos son sometidos a un fuerte manejo y
manipulación durante el período de la postcosecha el
cual va a depender fuertemente de la naturaleza y
características que conforman el tejido protector, donde juega un papel importante la cutícula (Kays,
1991).
El análisis de la estructura, composición y el
grosor de la cutícula de los frutos ha sido objeto de
investigación. Los resultados han confirmado que la
misma difiere según los estados de desarrollo (Kolattukudy, 1996) y se ve afectada por factores
genéticos, ambientales, las prácticas hortícolas
(Widermann y Neinhuis, 1998) y de manejo en el
almacenamiento, como la temperatura (Jenks et al., 2002). El cambio de la textura de los frutos va a
variar en función del cultivar y la posición o
ubicación del tejido en esta estructura (Alí y Lazan,
2001).
La cutícula es un elemento estructural
esencial, de importancia funcional y ecológica para la
interacción entre el órgano vegetal y el ambiente
(Kunst y Samuels, 2003). En vista del papel
fisiológico de la misma, la protección que ofrece a los
frutos contra el ataque de patógenos, daños
mecánicos, la radiación ultravioleta y agentes
contaminantes, se hace necesario el conocimiento de
los cambios ocasionados en el grosor de la cutícula,
durante el desarrollo y el efecto de la temperatura de
almacenamiento de los frutos después de la cosecha.
2. MATERIALES Y MÉTODOS.
Para el estudio se utilizaron ciento cuarenta y
cuatro frutos de guayaba tipo “Criolla Roja”
seleccionadas sin presentar daños físicos ni
mecánicos. Los mismos, fueron llevaron al
Laboratorio de Postcosecha de los Postgrados de
Agronomía de Universidad Centroccidental “Lisandro
Alvarado”, donde fueron clasificados de acuerdo a su
tamaño y color uniforme en dos estados de madurez: E1 madurez fisiológica (100% color verde) y E2
pintones (80% color verde). Posteriormente, se
desinfectaron sumergiéndolos en una solución de
Benlate (Benomil) un fungicida polvo mojable (metilbutilcarbamoil2-
bencimidazol carbamato 50%); a una
concentración de 43,2g para 18 L por 10 minutos y
se secaron a temperatura ambiente. Luego se
sumergieron en hipoclorito de sodio al 1%, a fin de
eliminar en lo posible las esporas de hongos y
bacterias de la superficie de los mismos. El
almacenamiento se realizó durante 20 días en dos
cavas a 12+ 2ºC (T1) y 17+ 2ºC (T2) y a temperatura
ambiente (27+ 2ºC) (T3); con condiciones promedio
de humedad relativa en 90% en las cavas y 70 % en
el ambiente.
Los tratamientos se organizaron en un diseño
completamente al azar con un arreglo factorial donde
existen tres factores: las temperaturas; los estados de
madurez de los frutos (Figura 1) y la ubicación del
corte en el fruto (tercio apical, medio y basal). Para
medir el GC se realizaron nueve preparaciones
semipermanentes; 3 del tercio apical, 3 del medio y 3
del basal; por fruto, con secciones transversales a
mano alzada, de la superficie de los mismos, para un total de 432 laminas por tercio y 1.296 preparaciones
en total. El montaje fue con agua:glicerol (1:1) y el
sellado con esmalte para uñas transparente (Curtis,
1986 y Montenegro y Gómez, 1997). Las
observaciones y medidas se realizaron con un
microscopio óptico marca Zeiss y con un aumento de
400X, provisto de una escala y con cámara
incorporada. Los resultados de está investigación se
les realizó un análisis de varianza con la utilización
del paquete estadístico SAS versión 8.1 y la
comparación de medias para la variable fue realizada
en base a la prueba de rangos múltiples de Duncan.

3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN.
Los resultados de la determinación del efecto
de la temperatura y el estado de madurez sobre el
grosor de la cutícula (GC) en los frutos de guayaba, se
muestran en el Cuadro 1. Se observaron diferencias
altamente significativas (p ≤ 0,05) en cuanto a la
temperatura y el tercio del fruto estudiado (apical,
medio y basal). Aquellos que se mantuvieron a 12 + 2ºC presentaron igual GC que los que estuvieron a
temperatura ambiente (27 + 2 ºC). Por otra parte se
pudo constatar que en el tercio medio y basal de los
frutos, el valor del GC fue mayor (1 y 1,02 μm), que
en el apical (0,95 μm), lo cual puede ser explicado
por el hecho de que a temperaturas más altas, el
proceso de deshidratación es mayor, afectando el
comportamiento de la cutícula, asimismo, en este
sentido, es importante señalar que el proceso de
maduración en la guayaba ocurre desde el tercio
apical al basal (Widermann y Neinhuis, 1998), lo cual
pudo determinar los resultados obtenidos en este
estudio (Figuras 2 y 3).
Por otra parte, tal cual lo establecido por
Jenks et al. (2002) habría también que considerar
factores tales como los genéticos, ambientales, estado
de desarrollo del fruto y el manejo hortícola. No se
presentaron diferencias significativas (p ≤0,05) en
cuanto al GC, para los estados de madurez fisiológica
(100% verde) y pintón (80% verde).

El grosor de la cutícula de los frutos de
guayaba se vio afectado por la temperatura. Estos
resultados coinciden con los obtenidos Jenks et al.
(2002) en el sentido que, los factores ambientales,
tienen efecto sobre la variable estudiada y aunque no
hubo diferencia significativa, se observó que en los
pintones, esta fue más gruesa que en aquellos en
estado de madurez fisiológico, por lo que habría que
considerar, que esta variable, así como la
composición química de la cutícula en los órganos de
las plantas, difiere según los estados de desarrollo
(Kolattukudy, 1996).
Los resultados obtenidos en esta investigación
concuerdan con lo establecido por Barceló et al.
(2005) en el sentido que las células de los frutos se
hacen cada vez menos funcionales a medida que
avanza la madurez y el desarrollo de los mismos; lo
que ocurre en un margen relativamente estrecho de
temperatura, y por debajo de un valor crítico, no
pueden madurar normalmente.


En conclusión, si se considera que la cutícula
desempeña función de protección en de los frutos,
durante y después de la cosecha, sería recomendable
el almacenamiento de los mismos a bajas temperaturas, lo que retardaría el proceso de
maduración y ayudaría a alarga la vida postcosecha,
al mantener la integridad de la cutícula; la cual,
ayudaría a proteger al producto contra los daños
mecánicos y de patógenos (Reiderer y Schreiber,
1990).
4. CONCLUSIÓN.
- Hubo un efecto estadísticamente significativo de
la temperatura de almacenamiento (12, 17 y 27ºC
+ 2 ºC), sobre el grosor de la cutícula en los frutos
de guayaba; sin embargo éste no fue claramente
definido.
- No se presentó variación en los valores del grosor
de la cutícula en los dos estados de madurez del
fruto de guayaba considerados en esta
investigación (fisiológico y pintón).
- Los valores del grosor de la cutícula fueron
mayores en los tercios medio y basal de los frutos
de guayaba, lo cual puede estar directamente
relacionado con la evolución del proceso de
maduración de los mismos.
5. LITERATURA CITADA.
Ali, Z. and H. Lazan. 2001. Guava. In: Postharvest
physiology and storage of tropical and subtropical
fruits. Editted by Sisir Mitra. CAB International.
423 p.
Curtis, J. 1986. Microtecnia Vegetal. Editorial Trillas.
México.102p.
Jenks, M.; S. Eigenbrode and B. Lemieux. 2002.
Cuticular waxes of Arabidopsis. Journal Cell
Biology. 17: 208-212.
Kays, S. 1991. Postharvest physiology of perishable
plant products. Published Van Nostrand Reinholel,
New York, USA.532p.
Kolattukudy, P. 1996. Biosynthetic pathways of cutin
and waxes, and their sensitivity to environmental
stresses. In: Plant cuticles. Kerstiens G.
(eds).Oxford; Bios Scientic Publishers.
Oxford.108p.
Kunst, A. and L. Samuels. 2003. Biosynthesis and
secretion of plant cuticular wax. Progress in lipid
Research. 42:51-80.
Laguado, N.; E. Pérez; C. Alvarado y M. Marín.
1999. Características físicoquímicas y fisiológicas
de frutos de guayaba de los tipos Criolla Roja y
San Miguel procedentes de dos plantaciones
comerciales. Revista de la Facultad de Agronomía
(LUZ) 16: 382-397.
Luh, B. 1980. Tropical fruits beverage. In: Nelson, P.
and Tressler, D. K. (Eds.). Fruit & vegetable juices
processing technology. Third edition. AVI
Publishing Company, Inc. Westport, Connecticut.
435pp.
Luri, S. 2002. Temperature management. In: Fruit
quality and its. Biological basis. Edited by Michael
Knee. Published by Sheffield. Florida USA. 279p.
Mahattanatawee, K.; J. Manthey; G. Luzio; S.
Talcott; K. Goodner and E. Baldwin. 2006. Total
antioxidant activity and fiber content of delect
Florida-grown tropical fruits. J. Agric. Food
Chem. 54:7355-7363.
Montenegro, G. y M. Gómez. 1997. Anatomía y la
evolución del cuerpo vegetativo de las plantas
vasculares. In: Curso Red Latinoamericana de
Botánica. La Habana, Cuba. 91p.
Reiderer, M. and G. Schreiber. 1990. The effect of
environment in the permeability and composition
of citrus leaf cuticles. II Composition of soluble
cuticular lipids and correlation with transport
properties. Planta. 180(2):154-165.
Widermann, P. and C. Neinhuis. 1998. Biomechanics
of isolated plant cuticles. Botanical Act. 111:28-
34.