infoagro logo

NOTICIAS GENERAL | ESPAÑA | INTERNACIONAL

Artículo de opinión

¿Qué se han creído?

Hay que evitar un éxodo definitivo de los ganaderos y agricultores a las ciudades ya que tendría nefastas consecuencias.

ESPAÑA 03/10/2008


No voy a andarme con ambages: el mundo rural no existiría sin los profesionales de la ganadería y de la agricultura. Por eso tenemos que alertar de nuevo a la sociedad de que es necesario desarrollar medidas que faciliten el antiquísimo papel que estamos desarrollando todos los que vivimos en el ámbito rural para evitar un éxodo definitivo, que tendría nefastas consecuencias, hacia las zonas urbanas. Asimismo, quiero recordar que es necesario profundizar en los conocimientos sobre la situación particular de todos los hombres y mujeres que viven día a día en el mundo rural y exijo a los políticos que estén al tanto de todas nuestras ideas, inquietudes, necesidades y anhelos para avanzar de una vez por todas hacia la igualdad. Agentes de desarrollo local, agrupaciones de desarrollo, gestores de la Agenda Local 21, mancomunidades, municipios y todos los agentes que intervienen en los procesos de fomento rural han de entender que los agricultores y ganaderos somos la clave en el concepto de desarrollo. Todos hemos de lograr reducir los desequilibrios entre los habitantes de las zonas urbanas y los que sobreviven como pueden en los cada vez más minúsculos núcleos de población. A menudo algunos responsables políticos absolutamente nefandos alzan la voz para hablar de desarrollo y ponen sobre la mesa, sin darse ni cuenta, la enorme paradoja que supone que, a pesar de que los profesionales del agro somos el motor de las áreas rurales, nos vemos privados de forma incomprensible del acceso a los instrumentos indispensables para nuestro trabajo e incluso para nuestra subsistencia, como son los factores de producción, el crédito, la información, las nuevas tecnologías y el acceso a los puestos de toma de decisiones. Y eso sin entrar a analizar pormenorizadamente las vergonzosas lagunas en educación, transporte y sanidad.

En ASAJA queremos una situación muy distinta. Contamos con un número de socios importantísimo (ya les gustaría tener nuestras cifras de afiliación a sindicatos como UGT y CC.OO. o a la patronal empresarial) y trabajamos sin descanso para fomentar el dinamismo en las zonas rurales y buscar oportunidades para los habitantes de estas áreas. Creemos en la gente de los pueblos y vemos en ellos un enorme potencial; sobre todo en los más jóvenes. Queremos que se nos tenga en cuenta como agentes sociales porque damos garantías de poder acometer con dignidad y conocimiento de causa una transformación en el papel que juegan los profesionales del campo y sus familias para garantizar un mínimo de futuro en todas esas extensas zonas que a algún individuo al que yo llamaría dominguero le pueden parecer bucólicas, pero que encierran una realidad enfangada y llena de pesadumbre y eso es algo que no podemos tolerar.

Como secretario general de ASAJA en mi provincia, Soria, no oculto que deseo que esta gran organización profesional esté presente en todos los proyectos que tengan que ver con los núcleos de población alejados de la capital. Existe una brecha abismal que separa al mundo rural del urbano y cerrarla no sólo es un problema de tecnología. No es suficiente con proporcionar un triste y anticuado ordenador en un pueblo remoto en el que la persona más joven tiene 80 años y que sólo sirve para que el apático responsable de turno salga en el periódico. Tampoco es suficiente con vender cosas rimbombantes y de dudosa eficacia como el denominado servicio de transporte a la demanda. Tratar de hacer más accesible la vida en los núcleos rurales y sentar las bases de futuro es, sin duda, una cuestión política, que requiere que se tengan en cuenta a siglas como ASAJA a la hora de hablar de agentes sociales solventes y para todo ello hace falta un cambio de mentalidad en muchas esferas sociales. También son imprescindibles los fondos, pero no de ésos que se logran quitándoselos a los profesionales del campo (como la modulación); una realidad que los políticos se apresuran a silenciar con falacias apelando además sin pudor a términos vacíos para ellos pero que les hacen ''quedar bien'' como son el Medio Ambiente y el Desarrollo Rural.


 

 



Conocimiento
» Documentos técnicos
» Cursos On Line
» Vídeos
» Fotos
» Diccionario agrícola
» Foro
Empresas
» Noticias
» Directorio Empresas
» CompraVenta
» Tienda On Line
» Precios Frutas y Hortalizas
» Ofertas de Empleo
PORTADA Contacto Newsletter Publicidad Prensa Trabaja en Infoagro
Aviso legal Política de Privacidad Política de Cookies

© Copyright Infoagro Systems, S.L.