La seguridad de las presas en España atraviesa un momento crítico. Más del 75,7% de las 375 presas de titularidad estatal carecen de planes de emergencia implantados y muchas presentan deficiencias graves de mantenimiento y seguridad, el 65% necesitan renovar o sustituir sistemas de auscultación y el 50% requieren rehabilitación de desagües de fondo.
A ello se suma una normativa ambigua, la falta de un organismo gestor independiente y el grave déficit de inversión pública que sufren unas infraestructuras esenciales para la vida cotidiana.El parque de presas español garantiza el agua de consumo, el riego agrícola, la energía hidroeléctrica y la protección frente a sequías, inundaciones e incendios. Sin embargo, su envejecimiento y el abandono de la conservación ponen en riesgo un servicio público básico, igual de importante que el mantenimiento de carreteras, hospitales o redes eléctricas.
La sociedad civil tiene derecho a conocer esta realidad y exigir soluciones: sin inversión, la seguridad no está garantizada.
Ante este panorama, la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, junto con el Instituto de la Ingeniería de España, convocan mañana martes 21 de octubre la jornada “Seguridad de las presas españolas: una prioridad inaplazable”, un encuentro que busca analizar la situación actual, reclamar medidas urgentes y presentar el Manifiesto por la seguridad y conservación de las presas en España para dar dar visibilidad a este debate urgente sobre la conservación de infraestructuras críticas y el papel de la ingeniería como garante de la seguridad pública.
Participarán expertos como Mariano González, CEO de Canal de Isabel II; Jesús Contreras, vocal de la junta directiva de la Asociación de Ingenieros de Caminos; Francisco Bueno, profesor de Ingeniería Hidráulica (Universidad de Burgos) o María Jesús Otero, superviviente de la tragedia de Ribadelago (Zamora, 1959), uno de los desastres por rotura de presa más devastadores de la historia de España.